Una introducción completa a todo lo que encontrarás en esta web
Invertir significa poner tu dinero a trabajar con la expectativa de obtener una ganancia futura.
Ese posible beneficio viene acompañado de la posibilidad de perder parte de tu capital o de que la rentabilidad sea menor a la esperada.
No importa si recién empezás o si ya llevás años en el mercado: el riesgo nunca desaparece.
Lo que sí podés hacer es decidir cuánta volatilidad estás dispuesto a tolerar y elegir instrumentos que se ajusten a tu perfil.
No tomes riesgos que te quiten el sueño
Un retorno más alto no sirve si te genera ansiedad o si vendés en el peor momento.
Para ordenar las estrategias, usamos tres perfiles clásicos. Identificá el tuyo antes de seleccionar activos.
| Perfil | Características clave | Composición típica de la cartera | Objetivo principal |
|---|---|---|---|
| Conservador | Prioriza la preservación del capital y busca rendimientos estables | Alta proporción de renta fija (letras, bonos de corto plazo, money market) | Mantener el poder adquisitivo con mínima volatilidad |
| Moderado | Acepta algo de riesgo para superar la inflación | Mayoría en renta fija + participación moderada en renta variable (CEDEARs grandes, ONs en USD) | Superar la inflación con variaciones de precio controladas |
| Agresivo | Persigue la máxima rentabilidad y tolera amplias fluctuaciones | Alta exposición a renta variable (acciones, CEDEARs emergentes, ETFs sectoriales) y menor peso en renta fija | Maximizar el crecimiento de capital a largo plazo |
Los instrumentos de renta fija son aquellos donde la rentabilidad ya la conocemos desde el momento 0. Ofrecen mayor previsibilidad pero generalmente con rendimientos más acotados.
Los instrumentos de renta variable son aquellos cuya rentabilidad no conocemos de antemano. Se puede ganar mucho más que con renta fija, pero tenemos que tomar mayores riesgos.
Las carteras se suelen armar con un mix de instrumentos de renta fija y renta variable. Hasta las carteras más agresivas tienen que tener algo de renta fija para bajar la volatilidad.
Las LECAPs son letras del Tesoro en pesos para plazos cortos: es como prestarle plata al Estado por unos meses y cobrarla con un interés ya fijado. Se compran en la bolsa por menos de lo que devolverán al vencimiento; a medida que se acerca la fecha de cobro, el precio sube hasta alcanzar ese valor. Podés venderlas antes y aceptar el precio del día, o esperar al vencimiento y cobrar todo junto, por eso resultan sencillas y de bajo sobresalto para quien quiere ver rendir su dinero sin sorpresas.
Son ideales tanto para quienes mes a mes quieren "poner la plata a trabajar" y renovar el capital cuando cobran, como para inversores que miran más lejos y creen que la inflación seguirá bajando o el dólar se mantendrá estable: en ambos casos, aprovechar la tasa en pesos puede dar un rendimiento atractivo sin asumir grandes riesgos de mercado.
Por ejemplo: S31O5, S10N5, S28N5. Podés ver los rendimientos acá: https://www.acuantoesta.com.ar/lecaps
Las BONCAPs funcionan igual que las LECAPs: son letras del Tesoro en pesos que se compran en la bolsa por menos de lo que pagarán al vencimiento y, a medida que se acerca esa fecha, el precio sube hasta alcanzarlo. La única diferencia es técnica: cuando se emitieron lo hicieron a un plazo original mayor a un año (por eso se las llamó BONCAP), mientras que las LECAPs nacen con menos de doce meses; fuera de eso, se negocian y rinden del mismo modo.
Por lo tanto, son una opción práctica para quienes quieren hacer "tasa en pesos" mes a mes—renovando o cobrando el capital cuando lo necesiten—y también para quienes miran un horizonte más largo apostando a que la inflación seguirá desacelerándose o que el tipo de cambio se mantendrá estable. Comprás hoy, sabés cuánto vas a cobrar si esperás al final y, si necesitás salir antes, las vendés al precio del mercado en ese momento.
Por ejemplo: T15D5, T30E6, T30J6. Podés ver los rendimientos acá: https://www.acuantoesta.com.ar/lecaps
Los bonos duales son títulos en pesos que te garantizan al vencimiento la mejor rentabilidad entre dos opciones: una tasa fija ya pactada y la TAMAR, que es la tasa variable que se usa para los plazos fijos gigantes (más de mil millones de pesos). Si la TAMAR termina siendo más alta, cobrás esa; si queda más baja, igual recibís la fija, de modo que siempre obtenés el rendimiento más conveniente. Además, al igual que otros bonos, podés comprarlos o venderlos en la bolsa en cualquier momento antes del vencimiento, aceptando el precio que tenga ese día.
Por ejemplo: TTM26, TTJ26, TTS26. Podés ver los rendimientos acá: https://www.acuantoesta.com.ar/lecaps
Un bono soberano en dólares es un préstamo que le hacés a un gobierno: hoy le entregás dinero y, en fechas ya fijadas, cobrás cupones de interés y recuperás el capital, por eso se lo llama renta fija. Cada bono detalla esos pagos de antemano. Hay que distinguir el valor nominal (monto sobre el que se calculan los intereses y que te devuelven al vencimiento) del precio de mercado (lo que pagás o cobrás hoy si lo comprás o vendés en la bolsa, normally diferente del nominal). Como cualquier título, podés comprarlo o venderlo cuando quieras y aceptar el precio del momento.
Existen dos grandes familias: Ley Local (Ley ARG) y Ley Extranjera (Ley NY). Los bonos ley local se rigen por tribunales argentinos, de modo que, si el país reestructura su deuda, el Congreso podría cambiar plazos o tasas mediante una ley y las discusiones se resolverían en la justicia argentina. Los bonos ley extranjera están amparados por la legislación de Nueva York; cualquier disputa se dirime en tribunales de EE. UU., lo que limita la posibilidad de que la Argentina altere unilateralmente las condiciones y suele percibirse como mayor protección jurídica. Esa diferencia de jurisdicción influye en el riesgo percibido y, por lo tanto, en el precio al que cotizan cada día.
Los bonos se pueden comprar tanto en pesos como en dólares pero los cupones y la devolución del capital son en dólares.
Por ejemplo: AL30, GD30, AL35, GD45. Podés simular inversiones de los bonos en el simulador: https://www.acuantoesta.com.ar/simulador
Una obligación negociable (ON) es el equivalente privado de un bono del Estado: en vez de prestarle plata al gobierno, se la prestás a una empresa. Desde el primer día quedan escritos el monto que la firma devolverá al vencimiento y los cupones de interés que pagará por el camino, de modo que, igual que en un bono soberano, tenés un calendario fijo de cobros y por eso se la considera renta fija.
También aquí conviene separar el valor nominal (la base sobre la que se calculan los intereses y el capital que recuperarás si la llevás hasta el final) del precio de mercado, que es lo que efectivamente pagás o recibís hoy al comprar o vender la ON en la bolsa: ese precio sube o baja según la salud de la empresa y las tasas del momento. Podés entrar o salir cuando quieras aceptando ese valor, y tené presente que el riesgo lo pone la compañía: si la firma va bien, el mercado confía y la ON se negocia cara; si atraviesa problemas, cotiza con descuento.
Las ONs se pueden comprar tanto en pesos como en dólares pero los cupones y la devolución del capital son en dólares.
Por ejemplo: YM34O, MGCMO, IRCPO, VSCRO. Podés simular inversiones de las ONs en el simulador: https://www.acuantoesta.com.ar/simulador
Las acciones representan una participación en el capital de una empresa que cotiza en bolsa. Al comprar acciones, te convertís en propietario de una pequeña parte de la compañía y participás tanto de sus ganancias como de sus pérdidas.
La principal estrategia para ganar con acciones es comprarlas a un precio y venderlas más tarde a un valor más alto. Para esto, buscamos empresas con potencial de crecimiento y que creemos que pueden estar subvaluadas en el mercado actual. La rentabilidad también puede venir de los dividendos (distribución de utilidades que algunas empresas realizan periódicamente).
Son instrumentos de renta variable por excelencia, con alto potencial de ganancia pero también con mayor volatilidad y riesgo que la renta fija.
Por ejemplo: YPDF, PAMP, GGAL, BMA. Podés ver las cotizaciones acá: https://www.acuantoesta.com.ar/acciones
Los CEDEARs (Certificados de Depósito Argentinos) son instrumentos que representan acciones de empresas extranjeras pero cotizan en la bolsa local en pesos. Te permiten invertir en compañías globales como Apple, Amazon o Tesla sin necesidad de abrir una cuenta en el exterior.
Al igual que con las acciones locales, la idea es comprarlos a un precio X y venderlos más adelante a un precio mayor. Ofrecen una doble exposición: al rendimiento propio de la acción y a la variación del tipo de cambio implícito (dólar MEP), lo que los convierte en una herramienta de cobertura cambiaria.
Son ideales para diversificar geográficamente tu cartera y acceder a sectores poco representados en el mercado argentino, como tecnología o salud.
Por ejemplo: APPL, AMZN, TSLA, GOOGL. Podés ver las cotizaciones acá: https://www.acuantoesta.com.ar/cedears
Antes de comenzar a invertir, es importante tener una buena comprensión de tus metas financieras y tu tolerancia al riesgo.
También es recomendable diversificar tus inversiones para minimizar el riesgo y maximizar las posibilidades de ganancia.
Recuerda que la inversión implica riesgos y que no hay garantía de rendimientos futuros.
Siempre es una buena idea consultar con un asesor financiero antes de tomar decisiones de inversión.
Los Fondos Comunes de Inversión son instrumentos que reúnen el dinero de muchos inversores para formar un patrimonio común que es administrado por profesionales. Cada inversor posee una participación proporcional a su aporte.
Existe una enorme variedad de FCIs en el mercado, con perfiles que van desde muy conservadores hasta altamente agresivos. Por eso es fundamental analizar qué activos componen cada fondo antes de invertir, ya que dos fondos con nombres similares pueden tener estrategias y niveles de riesgo completamente diferentes.
Existen diferentes tipos según su composición:
Los FCIs son una excelente opción para quienes recién comienzan, ya que permiten acceder a una cartera diversificada con montos pequeños y sin necesidad de conocimientos técnicos profundos.
Es fundamental elegir bien tu billetera o broker, ya que las comisiones pueden variar significativamente entre diferentes plataformas y afectar tu rentabilidad final.
Principales costos a considerar:
Compara las opciones disponibles y elige la que mejor se adapte a tu frecuencia de operación y monto de inversión. Si vas a hacer muchas operaciones, prioriza billeteras con bajas comisiones por transacción. Si harás pocas operaciones pero con montos altos, fijate en los costos de custodia.
En Argentina, las inversiones están sujetas a diferentes impuestos según el tipo de instrumento y el perfil del inversor. Es importante tener esto en cuenta al calcular tu rentabilidad real.
Principales impuestos:
Muchos brokers actúan como agentes de retención y te descuentan los impuestos automáticamente. Consulta con un contador o asesor fiscal para entender bien tus obligaciones tributarias según tu situación particular.
Instrumentos de muy bajo riesgo ideales para preservar capital a corto plazo con rendimiento predecible.
Nota importante: Estos son ejemplos ilustrativos de posibles composiciones de cartera según diferentes horizontes temporales y perfiles de riesgo.
La composición óptima de tu cartera dependerá de tus objetivos personales, situación financiera, tolerancia al riesgo y horizonte de inversión. Siempre consultá con un asesor financiero antes de tomar decisiones de inversión.
Los Fondos Comunes de Inversión son instrumentos que reúnen el dinero de muchos inversores para formar un patrimonio común que es administrado por profesionales. Cada inversor posee una participación proporcional a su aporte.
Existe una enorme variedad de FCIs en el mercado, con perfiles que van desde muy conservadores hasta altamente agresivos. Por eso es fundamental analizar qué activos componen cada fondo antes de invertir, ya que dos fondos con nombres similares pueden tener estrategias y niveles de riesgo completamente diferentes.
Existen diferentes tipos según su composición:
Los FCIs son una excelente opción para quienes recién comienzan, ya que permiten acceder a una cartera diversificada con montos pequeños y sin necesidad de conocimientos técnicos profundos.
Es fundamental elegir bien tu billetera o broker, ya que las comisiones pueden variar significativamente entre diferentes plataformas y afectar tu rentabilidad final.
Principales costos a considerar:
Compara las opciones disponibles y elige la que mejor se adapte a tu frecuencia de operación y monto de inversión. Si vas a hacer muchas operaciones, prioriza billeteras con bajas comisiones por transacción. Si harás pocas operaciones pero con montos altos, fijate en los costos de custodia.
En Argentina, las inversiones están sujetas a diferentes impuestos según el tipo de instrumento y el perfil del inversor. Es importante tener esto en cuenta al calcular tu rentabilidad real.
Principales impuestos:
Muchos brokers actúan como agentes de retención y te descuentan los impuestos automáticamente. Consulta con un contador o asesor fiscal para entender bien tus obligaciones tributarias según tu situación particular.